Presentación de Oficios ejemplares en la Feria del Libro de León

Penetrante y profunda. Ácida. Sarcástica. Desconcertante. Cruel y refinada. Cïnica. Aguda y sin artificios. Sorprendente. Escabrosa. Directa. Efectiva. Todo esto se ha dicho de la prosa de Paola Tinoco. Y se ha dicho, esto hay que resaltarlo, de una autora que tiene poco de haber debutado con su primer libro. Vaya, todo esto se ha dicho de Oficios ejemplares.
Hace no mucho tiempo me dijo alguien que pocas críticas literarias se enfocan hoy en el mundo del trabajo, que es una lástima que nos hayamos olvidado tan pronto del ejército industrial de reserva, o sea del empleo y el desempleo; que nos hayamos concentrado en la demanda y dejado el supply side. La misma persona me remitió a Vivianne Forrester y su idea de que el problema ahora no es que seamos explotados laboralmente, sino que el trabajo mismo está desapareciendo. Ya no somos necesarios.
Me parece acertado. Si algo nos ha enseñado Bret Easton Ellis es a obsesionarnos con la marca de todo lo que consumen los personajes literarios. Aún dentro de la literartura se trabaja para comprar, no para vivir. Enajenamiento. Inhumanidad. Comunicación cero. Pérdida de solidaridad. Mundo mecanizado. No free lunch. Emprendimiento. Éxito. Liderazgo. Éstos son, dicen, los jinetes de nuestro Apocalipsis.
Desde que ecomencé a leer Oficios ejemplares, libro de cuentos que narra las profesiones más disparatadas que se pueda uno imaginar, tuve la impresión de que la autora hablaba de esto, justo. Pero que tomaba el otro camino. Que partía desde un principio diferente. Que este libro daba un nuevo sentido a la expresión “ganarse la vida”. Utilidad. Interés. Costo y beneficio.
Sin duda porque tiendo a ser obsesivo, lo primero que me atrajo del libro es lo ordenado y estructurado de su planteamiento. Es irresistible para mí que los cuentos sean una serie y no un puñado de textos que terminaron juntos sólo porque el nombre del autor es el mismo. Me atraen las diferentes lecturas que se pueden hacer de un libro así. En este sentido podría decirse que Oficios ejemplares responde al género que Alberto Chimal propone como una colección mutante, cuyo entrelazamiento se da por medio de temas, ideas, símbolos a partir de los cuales se crean variaciones. Leído así, todos los relatos de Oficios ejemplares son en realidad la misma historia. Todos tienen detrás de sí la misma idea: la desaparición del trabajo como fuerza transformadora y nuestra futilidad como componentes de una sociedad. Una sociedad que, por supuesto, no existiría sin nosotros mismos.
También es cierto que me gana el hecho de que además de compartir generación con Paola y que ambos seamos escritores tardíos, los dos hemos pasado por un montón de oficios desconcertantes. Por eso mismo, cualquiera que conozca un poco a la autora buscará en sus cuentos los rasgos autobiográficos, más allá de “Jefa de prensa”, el relato número 7. No que una lectura biográfica sea la más interesante, claro.
Si tuviera que añadir un adjetivo más a la prosa de Paola, yo usaría la palabra candidez. A pesar de que las situaciones por las que pasan los personajes de estos relatos, estos prófugos del libre mercado, sean incómodas, a veces desesperadas incluso, no es un libro triste. En parte por el lenguaje, elegante, preciso, efectivo, que avanza sin caerse ni un solo momento; en parte por el sentido del humor con el que la autora evita caer en dramatismos y, sobre todo porque cada uno de estos personajes en busca de oficio se vuelve de inmediato entrañable para el lector.
Asusta, eso sí, que todas las ocupaciones propuestas en este libro parezcan absolutamente posibles y reales. Que sean reales. Tal vez por eso Paola misma los ha descrito como “14 flashazos sociológicos”. Y no lo digo sólo porque algunas de estas historias, como ella misma lo ha admitido, hayan sido tomadas directamente del periodismo. Son reales porque al leerlas da la sensación de que puestos en la misma disyuntiva cualquiera de nosotros hubiera hecho lo mismo que los personajes.
Retomo aquí con lo que comencé: este libro es la economía neoclásica -o neoliberal, como se prefiera- llevada al absurdo: cada quién debe encontrar aquello para lo que es mejor, ventaja comparativa, dirían, y quedarse con ello. Vistos así, algunas de estas historias son devastadoras, es cierto: si tu mayor talento es dejarte maltratar en público o ser esposa, sirvienta, cornuda y negra literaria a la vez de un famoso escritor, estás frito. Es sólo gracias a la calma desapasionada con la que los personajes aceptan su misión en la vida, que los lectores no nos tiramos por la ventana una vez que nos damos cuenta que nosotros mismos no somos muy diferentes. Si es cierto que el trabajo se ha convertido en nuestra vida, en ningún lugar está mejor retratado que en Oficios ejemplares. Basta imaginar una sección del Aviso Oportuno así.

Hombre para meterse a tumbas y exhumar cadáveres. Buenas prestaciones.

Actor para fingir que su hermana ha muerto. Amplia experiencia. Tres veces a la semana.

Soldado entrenado para matar que haga de niñera. Disponibilidad inmediata. Responsable.

Boletera que haga de esquirol. Tiempo completo.

Mujer para rezar en velorios. Noches. Buen ambiente de trabajo.

Hombre para leer. Tiempo completo. No familia. Este es obviamente mi favorito porque me siento plenamente identificado.

Jefa de prensa dispuesta a sacrificar a sus autores. No escrúpulos.

Expresidiaria para soñar. Noches. Absoluta discreción. Buena paga.

Drug dealer. Coreanos, santacloses y Reyes magos abstenerse.

Lavacoches para narcos. Excelente sueldo. No prestaciones. Alto riesgo.

Voyeour para fotografíar a amigas teneiendo sexo. Buenas referencias.

Como las relaciones amorosas y la familia, hoy en día todo trabajo es disfuncional, parece.
Oficios ejemplares es lo que sucede cuando el trabajo ya no importa.

Anuncios

3 Respuestas a “Presentación de Oficios ejemplares en la Feria del Libro de León

  1. Divino, mandame el link de tu blog a mi gmail
    beso
    n

  2. ah, lástima que lo mío no haya sido escrito… pero quedará en tu corazón.

  3. siiii, que chido!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s